Defensa de nuestro tejido empresarial

Después de más de un mes de confinamiento, esta semana empezábamos a vislumbrar, con la máxima cautela y prudencia, unas cifras que evidencian que avanzamos por buen camino en la lucha contra el Covid-19; y todo gracias al esfuerzo conjunto y a la responsabilidad de toda la sociedad española. También vemos cómo se aproxima el momento de la reconstrucción social y económica de un país en el que sería aconsejable, como pide la mayoría de la sociedad, que se sustentara esa salida en un gran pacto nacional entre todas las fuerzas políticas e instituciones.

Mientras tanto, con el liderazgo del presidente del gobierno apostando por unos nuevos Pactos de la Moncloa, el Gobierno sigue actuando y cumpliendo su máxima de no dejar a nadie atrás y, para ello, adopta una cantidad ingente de medidas en tan sólo un mes que ya este viernes pasado tenían un reflejo con la ayuda y prestación extraordinaria por el cese de la actividad para más de 919.000 autónomos, 175.000 en Andalucía que son, prácticamente, el 20% del total español. Además, más de 52.000 trabajadores por cuenta propia de nuestra provincia podrán percibir ayudas ante la emergencia que ha provocado o el cierre de sus negocios o un descenso del 75% de sus ingresos respecto a su media mensual. Supondrá una prestación mínima de 661 euros mensuales que se pueden incrementar según lo que se cotice y que lleva aparejada la exoneración de la cuota a la Seguridad Social de forma temporal y la devolución de la cuota abonada.

Esta medida puede llegar a alcanzar en el conjunto de España a casi 1.400.000 autónomos, lo que supone casi la mitad de los trabajadores por cuenta propia. Es una primera iniciativa que, además, viene acompañada de otras medidas que se tomaban este mismo martes también en el Consejo de Ministros que permiten la ampliación hasta el 20 de mayo del pago de impuestos, lo que podrá beneficiar a unos 3 millones de contribuyentes, el 95% de total de empresas y autónomos que tenían que presentar su declaración en abril.

Defender a los autónomos es defender el tejido productivo y social de este país y ayuda a minimizar el impacto económico de este drama social que vivimos. Se trata de medidas urgentes y necesarias que demuestran que el Gobierno de España gestiona con rapidez y eficacia los recursos disponibles. Todo esto se está haciendo en un momento de extraordinaria complejidad en el que millones de personas están realizando un enorme sacrificio debido a esta crisis global.
Paralelamente a esto, se van confirmando las tres conclusiones más claras que podemos extraer de esta situación: la primera, la fuerza imparable de la sociedad española respondiendo con responsabilidad al decreto de alarma y el confinamiento para doblegar, como se está consiguiendo, al virus.

En segundo lugar, la de un Gobierno que, en sus primeros 100 días, está afrontando con determinación y con el liderazgo de su presidente la respuesta social y solidaria a esta crisis en España y en Europa.

La tercera y última evidencia es que la derecha política de este país está demostrando, ahora más que nunca, su falta de sentido de estado. Sin embargo, aún están a tiempo. Todavía es tiempo de corregir y de atender al llamamiento que ha hecho el presidente del Gobierno para impulsar esa reconstrucción desde la unidad, que es la palabra que nos debe unir a todos.

Leer más Sin comentarios

Un gran acuerdo de país

Cada semana vamos superando circunstancias excepcionales que nos obliga a pasar el Covid19. Buscamos y nos aferramos a cualquier signo sinónimo de esperanza y que arroje algo de luz al final del túnel. Estamos, principalmente, pendientes de la disminución de casos y del control de la pandemia y, también, nos da esperanza las noticias que generan confianza y que nos presentan un futuro halagüeño e indican que todo esto tiene un fin, una fecha de caducidad.

Hace unos días, España y Europa se mostraban pesimistas por la lentitud y la falta de reacción de la UE y por el papel que debía estar jugando. Todos deseábamos una respuesta única, extrema y ambiciosa que nos protegiera como habitantes de un continente solidario y de ahí la actitud valiente y decidida del Gobierno de España al reclamar un Plan Marshall de reconstrucción.

Inicialmente, no se obtuvieron los resultados deseados, pero llegaron al final de la pasada semana tras la presión ejercida por nuestro presidente, Pedro Sánchez, después, incluso, de vetar la primera propuesta y calificarla de inadmisible para, posteriormente, alcanzar un primer gran acuerdo de los ministros de finanzas como señal de la respuesta que se esperaba de la UE para demostrar que la lucha contra el Covid19 exigía de una respuesta conjunta y solidaria sin precedentes.

El paquete de medidas está valorado en 540.000 millones de euros y, pese a no responder a todo lo que se demandaba económicamente, sí suponen un gran paso para fortalecer los sistemas de salud y para mejorar la prevención de los estados a través del mecanismo de estabilidad y con la intervención de organismos, como el Banco Central Europeo, tal y como exigía nuestro presidente que ha liderado, de esta manera, la postura de los socialistas europeos que reclamaban una mayor flexibilidad al uso de fondos. El objetivo es simplificar los trámites para que las ayudas lleguen con celeridad a los países que más lo necesitan, como es el caso de España, y todo ello ha supuesto un triunfo diplomático que atisba una esperanza de apoyo y solidaridad europea.

España lanzó un pulso, ha hecho ver la magnitud de la amenaza que vivimos y que nos espera en forma de crisis social y económica y, una vez más, se ha demostrado que las respuestas deben ser ambiciosas y extremas para no dejar a nadie atrás, cómo se hace cada martes o viernes en los sucesivos Consejos de Ministros aprobando medidas sociales y económicas extraordinarias y que ahora sirven de ejemplo para que en el seno de la UE, de los 27, no se deje tampoco a ninguna región ni a ningún país atrás.

Es cierto que falta la mutualización de la deuda, y un Plan Marshall para reactivar las economías europeas, pero se seguirá demandando por parte de España. De momento, ese principio de acuerdo alcanzado refleja una voluntad de unidad que nos provoca esperanza como también lo sería alcanzar un gran pacto o acuerdo de unidad nacional y la desescalada de la tensión política y a ello ha convocado nuestro presidente.

Todos debemos estar a la altura y trabajar unidos para la reconstrucción social y económica que necesitamos como país y como sociedad y dejar para otro momento la confrontación. El conjunto de la sociedad española nos pide estar a la altura de las circunstancias y no aprovechar el dolor humano para obtener ningún beneficio partidista.

Leer más Sin comentarios