365 días de oportunidades perdidas

Ha pasado un año desde que el actual alcalde de la capital tomara posesión de su cargo después de ser designado a dedo por su antecesor, que decidió abandonar Almería para irse al Senado. Cambió entonces la cara del máximo representante de la ciudad pero no, lamentablemente, una forma de gobernar que se ha traducido en 365 días de oportunidades perdidas.

Los almerienses padecen ahora, con Ramón Fernández-Pacheco como alcalde, los mismos problemas que tenían hace un año. Nada ha cambiado sustancialmente en una ciudad en la que, sin duda, existen muchas oportunidades que no están siendo explotadas por parte del gobierno del PP. Un equipo, con el regidor al frente, en el que los socialistas observamos con preocupación el descontrol, la descoordinación y el desgobierno que, al final, terminan por padecer los diferentes representantes sociales y agentes económicos que requieren de su trabajo.

En estos días próximos al aniversario, desde el Partido Popular se afanan en resaltar como logros el bacheo de la Carretera de Ronda o el de la Vía Parque, junto a otras actuaciones que no son más que parte del mantenimiento de la ciudad que debe de prestar un Ayuntamiento. Honestamente, si el alcalde se tiene que agarrar a cosas así para vender su imagen a estas alturas es que, como se suele decir, mal vamos.

Esa realidad habla por sí misma y evidencia que hemos vivido un tiempo bastante pobre a nivel de gestión, con un alcalde que no sale del día a día y que sigue sin abordar los grandes asuntos que le corresponderían. Y eso es una lástima, porque no se puede seguir esperando para que el Ayuntamiento se ponga manos a la obra en la creación de empleo, en la adopción de medidas que acaben con la brecha que ha abierto entre los distintos barrios de Almería su falta de atención, en la mejora sustancial de la limpieza de la ciudad o en el refuerzo de los servicios sociales para atender como toca a los almerienses que lo necesitan.

Por supuesto que también, a la vez que se avanza en esas tareas, Almería necesita definir cómo quiere ser a medio y largo plazo y marcarse los objetivos temporales para alcanzar lo que se proponga -mención especial merecen proyectos como el AVE, el soterramiento o la rehabilitación de la antigua Estación de Renfe en este apartado-. Los socialistas venimos defendiendo insistentemente el diseño de ese plan estratégico que merece la ciudad, y que incluimos entre los principales compromisos con los que concurrimos a las elecciones municipales. Y, por fin, el alcalde nos da la razón y ha terminado asumiendo, y apuntando como gran idea de futuro de su mandato, una iniciativa que, todo hay que decirlo, había estado siendo sometida hasta ahora a críticas sin fundamento, por el mero hecho de partir del PSOE, por parte del PP en el Ayuntamiento.

En ese sentido, a los socialistas no nos cabe ninguna duda de que nuestro trabajo puede servir para indicarle el camino a seguir a un alcalde que, si quiere atender las expectativas de los almerienses sobre su futuro y el de su ciudad, tiene que empezar por cumplir con las iniciativas que llevamos a pleno y que se aprueban, en muchas ocasiones, con su propio respaldo. Un año es más que suficiente para desenmascarar esa actitud, que ya le reprochan en la calle, por la que se ha convertido en el alcalde que dice a todo que sí, pero que luego no hace nada.

Y si ese es buen punto de partida, tampoco puede Fernández-Pacheco olvidarse de otro de importancia dentro de su papel como máximo representante de la ciudad, que pasa por dejar de hacer algo en lo que, a diferencia de lo que sucede con su gestión, sí está poniendo especial empeño: Recurrir constantemente a la confrontación con la Junta de Andalucía, básicamente para tratar de afianzarse en el cargo y, por qué no decirlo, para tratar de tapar las carencias que mantiene su equipo de gobierno.

A partir de ahí, sobra decir que el alcalde puede contar con el PSOE, como partido que defiende el interés general ante todo, para tratar de abrir lealmente el tiempo de consenso que esta ciudad reclama. Porque queremos que el consenso se convierta en empleo, que desde el consenso se ganen más oportunidades para los almerienses y que, con consenso, se puedan hacer de nuestros barrios, durante 2017 de nuestros barrios, lugares con mejores condiciones.

Artículo de opinión publicado en la edición impresa de IDEAL Almería el 30 de noviembre de 2016.

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