Un aliado en La Moncloa

A buen seguro que muchos de los lectores de estas líneas continuan, como yo mismo en el momento en el que la escribo, inmersos en esa especie de resaca política que nos dejó el lunes pasado como consecuencia del debate entre los diferentes candidatos a presidente del Gobierno de este país. Un encuentro en el que, sin duda, Pedro Sánchez se impuso a Rajoy, Rivera e Iglesias después de haber sido capaz de mostrar el sufrimiento que están causando las políticas del PP, al mismo tiempo que exponía con rigor las propuestas que plantea el PSOE para dar solución a los problemas de nuestro país. Unas actuaciones que, como muy bien señaló, no se han puesto ya en marcha por la negativa de Podemos a apoyarle en su intento de conformar un Gobierno del cambio.

Sánchez viene demostrando que conocer a la perfección lo que necesita este país y, sobre todo, lo que necesitan los españoles para poder superar el sufrimiento causado por los recortes y las políticas antisociales que les ha impuesto el PP los últimos cuatro años y medio. Pero resulta especialmente importante que, además, ese conocimiento se extienda a la realidad particular de nuestra tierra, por la que el candidato socialista confiesa predilección y en la que pasa desde hace años sus vacaciones acompañado de su familia.

Así, hay una gran diferencia entre Rajoy y Sánchez también en cómo se relacionan con Almería. Al primero lo traen de vez en cuando de paseo los dirigentes provinciales del PP ya únicamente para que se haga selfies con sus simpatizantes, desacreditado como está para hablar de su engaño estrella, el de la creación de empleo, después de que el popular alcalde del Ayuntamiento de Almería devuelva medio millón de euros de los tres planes que le financió la Junta en 2015. De esos 374 parados que podrían haber trabajado con el dinero perdido y no lo van a hacer, no se escuchó ayer una palabra del presidente de Gobierno ni se espera en el futuro. Como tampoco se espera ya de él medidas específicas que favorezcan a nuestro campo y otras encaminadas a recuperar el Estado del Bienestar que se ha empeñado en desmantelar.

Frente a él, Pedro Sánchez sabe que las cifras de desempleo en Almería son insostenibles y que para paliarlas el Gobierno puede hacer mucho más de lo que ha hecho hasta ahora. Por eso, además de comprometerse con un plan de choque nacional que beneficie a los parados de larga duración y los jóvenes, también ha expresado un sí alto y claro a las mejoras de las infraestructuras de la provincia. El AVE llegará con el PSOE, lo que conllevará más empleo, más riqueza y una economía más competitiva.

Junto con esa apuesta en materia de comunicaciones, vendrán otras beneficiosas de la mano del que se convertirá en un aliado en La Moncloa para la provincia. Algunas de ellas estarán relacionadas con el impulso a nuestra agricultura, a la que el PP no ha ofrecido una rebaja fiscal justa, ni una defensa adecuada en la PAC, ni un precio del agua desalada adecuado. Pero, por supuesto, todas estarán dirigidas a la defensa del bienestar de las personas, dedicando un significativo esfuerzo al fortalecimiento de la educación y sanidad públicas, además de a que se garanticen las prestaciones dentro de la Ley de Dependencia.

De esa manera, está claro que si el próximo 26 de junio la mayoría dice un sí al PSOE, se estará diciendo también que sí a Almería que es algo que, desde luego, buena falta le hace. Sobran los motivos para que acudamos en masa a llenar las urnas con votos que apoyen las políticas socialistas.

 

Artículo publicado en Ideal edición de Almería el miércoles 15 de junio de 2016

"Trackback" Enlace desde tu web.

Deja un comentario